Fomento de la inmigración y establecimiento de colonos
El Decreto núm. 123 autoriza al Ejecutivo a fomentar la inmigración de agricultores, operarios y artesanos, asistir a los recién llegados necesitados y establecer familias en tierras del Estado, con obligación de habitarlas y cultivarlas. Exime del servicio militar a los extranjeros acogidos a sus disposiciones. Es un antecedente de la política de colonización agrícola que será reformada por el Decreto núm. 263 de 1852.