Antes de sustituir la ley de sociedades, hagamos las cuentas
La sensatez y la prudencia son características que el legislador no debe nunca negligir. Quienes ejercíamos derecho societario entre 2009 y 2011 recordamos bien lo que costó la adecuación a la Ley 479-08. Asambleas, estatutos rehechos, filas en las cámaras de comercio, plazos prorrogados y no pocas empresas que sencillamente no llegaron. Fue un enfuerzo necesario: […]